Precios de transferencia y los efectos que conlleva el nuevo coronavirus
Las empresas deberían comenzar a recopilar y archivar toda la información que se obtenga de este fuerte impacto que sigue amenazando a la sociedad y a los negocios.

Esta nueva pandemia que azotó a muchos países alrededor del mundo se ha propagado exponencialmente a una escala que ningún otro virus causo. Lo cual ha tenido un efecto devastador para muchas industrias y mercados que no tenían previsto una crisis como esta. Por lo que ahora se preguntarán como se relaciona los precios de transferencia dentro de todo este contexto.

Bueno, la respuesta es que tiene un grado de importancia dentro del ámbito tributario, y probablemente por las situaciones de incertidumbre que se están viviendo hasta este punto no sea un gran problema, sin embargo puede llegar a serlo dentro de los siguientes años y es posible que ya sea tarde para reaccionar.

Por lo que siempre es importante volver a lo básico y reevaluar los diferentes aspectos que incluye la política de precios de transferencia que se mencionan en los términos de contrato y/o acuerdos referentes a los elementos de comparabilidad, ya que sin duda alguna esto ha generado que las empresas multinacionales se cuestionen respecto a los acuerdos actuales que existen entre empresas y si estas se adaptan a las circunstancias del mercado.

Como bien se sabe los precios de transferencia son precios que se fijan o pactan para realizar transacciones internacionales entre dos o más empresas relacionadas, los cuales se deben regular para controlar y reducir prácticas de elusión y evasión tributarias para un justo reparto de cargas tributarias. Por tal razón es esencial que se determinen aspectos como

  • Efectuar un análisis del impacto que está teniendo esta crisis sanitaria en el sector industrial en las que participan las empresas involucradas en las transacciones.
  • Determinar qué tipos de riesgos están asumiendo cada una de las empresas o partes vinculadas. Así como tener conocimiento si existe alguna cobertura contratada ante esos riesgos.
  • Establecer si cuentan con liquidez el grupo de empresas relacionadas, y si fuese necesario centralizar los flujos para tener un mayor control del uso de recursos.
  • El impacto que se tiene frente a la baja demanda de los consumidores en el mercado.
  • Examinar que planes internos o de gestión de crisis se tienen con respecto a las necesidades específicas que deban ser cubiertas para el sostenimiento de la empresa.
  • Impacto en la logística que tendrá la suspensión de servicios de transporte.

Aunque esto no significa que las partes vinculadas tengan que a realizar una reestructuración total de sus negocios de manera inmediata, aunque siempre habría que tomar en cuenta qué acciones o modificaciones de las políticas de precios de transferencia si están dispuestos a realizar en el corto plazo para reducir el impacto económico que podría generar estos tiempos tan inciertos y así adaptarla a la situación del mercado.

Por esta razón es relevante recalcar que dado todas estas situaciones actuales causadas por la pandemia que no es algo que va a desaparecer de la noche a la mañana; es vital que todas las empresas cuenten con toda la documentación necesaria para el proceso de comprobación tributaria que podría efectuar la Entidad Tributaria del país, la cual analizará que el contribuyente demuestre y justifique la correcta y equitativa determinación de los precios, los márgenes de ganancia en sus operaciones con partes relacionadas y si estas son realizadas acorde al principio de la plena competencia, sino se podría caer en sanciones innecesarias.

Por lo que no hay que olvidar que sin importar cuáles vayan a ser los siguientes pasos, será importante que se guarde toda la documentación de cada una de las decisiones que se tome, así como aquella información valiosa que puedan tener referente al sector en el que se participa. Ya que lo único que al final siempre va a tener validez son los datos escritos, porque las palabras se las lleva el viento.

Por ende las empresas deberían comenzar a recopilar y archivar toda la información que se obtenga de este fuerte impacto que sigue amenazando a la sociedad y a los negocios. ¿Cómo qué tipo de información? Pues información relevante como las pago a proveedores, el impacto en las variaciones del tipo de cambio, las ventas mensuales, costes adicionales y egresos extraordinarios y no recurrentes, cierre de oficinas o tiendas, acerca de la paralización de actividades propias de la empresa, anulación o suspensión de ordenes previamente solicitadas, falta de liquidez y los flujos de efectivo, registro contables de pérdidas que se generen, entre otros. Aunque todo va a depender del giro del negocio.

En definitiva, es recomendable hacer un seguimiento detallado de toda la información y realizar una carpeta en la nube o cualquier herramienta digital donde se comparta la información con otros interesados, e ir guardando una copia de todo lo expuesto anteriormente, y gradualmente organizarla una vez superada toda esta crisis global.

Entonces, las acciones que se lleven a cabo a partir de ahora marcarán el rumbo de los próximos meses y probablemente años. Y si bien es cierto que la mayor prioridad es la salud, no hay que perder de vista que los fenómenos actuales están generando una contracción en la económica y están sembrando un campo lleno de incertidumbres, donde mañana seguramente cambie nuevamente el escenario.